miércoles, 31 de agosto de 2011

Paseo por la quebrada del diablo (Tacna)

Tendría asumo unos 6 a 7 años, ya me encontraba por Tacna Ciudad Indomita, heroica del Sur Peruano, me trajeron a fuerza sin mi voluntad a vivir con mi padre, ya que hasta ese momento no conocía mas padres que mis abuelos y mas hermanos que mis tíos.

Quebrada del Diablo
Quebrada del Diablo
Sería tanta mi añoranza, que trataba de regresar al regazo de mis abuelos, sin tener mas que un leve recuerdo del camino por el cual llegamos; me dirigí a la empresa para regresar a Cairani siguiendo la ruta del bus que nos trajo, desconociendo la distancia y teniendo por referencia un rio, me marché.

La cabeza voladora en Cairani (Tacna)

Era yo, Un Mozalbete de unos 5 a 6 años aproximadamente, en esos tiempos vivía en la casa de mis abuelos en un Pueblo llamado Cairani o “Posito de Plata” llamado a si por el gran movimiento de joyas en base a plata que en tiempos del auge de arriaje por dicho lugar se mostraba, Cairani, perteneciente al Distrito del mismo nombre, provincia de Candarave, Departamento de Tacna, Ciudad al Sur del PERÚ.

Cabeza voladora en Cairani
Cabeza voladora en Cairani

Era de madrugada, noche muy clara de luna llena, se me dio por ir a orinar, y para ello tenía que pasar el patio, luego una regular huerta, y llegar al área de los corrales, por la pereza y el temor sólo pude llegar al pequeño zaguán de acceso a la huerta; frente se encontraba un árbol, no a mucha distancia algo de dos metros de la puerta al arbusto, donde pasaba una pequeña acequia, lugar en el cual me puse a orinar en compañía de un perro de la casa.

Himno a Candarave (Tacna)

Candarave, Candarve
Candarave tu nombre es majestad,
Son tus cumbres, tus nevados,
El reflejo de un pueblo emprendedor;
La grandeza de tu origen
Alimenta cada generación,
Flora y fauna sin igual,
Y humalante, tu grito de amistad (bis)

Tus encantos te saludan con el alba juvenil,
Contemplan tu rostro fuerte,
Enigmático y gentil;
Tu campiña se prepara cual rebosante vergel
a recibir el abrigo y confundirse con el tu huayñuma,
De cause inerte sorprendes al caminante con tu lecho misterioso,
Donde nacen las leyendas con galope de corcel
Tutupaca con su manto blanco de tanta pureza,
Representa el alma noble de tu gente al trabajar,
Vigilante rasga el cielo del que brota
Sabía nueva para que beban tus campos,
Prestos reverdecer.
Yucamani, fuerte y soberbio,
Tu atalaya permanente te refleja el sol naciente,
Para que siembres virtudes y coseches tu existir.

La magia negra del hacendado (Tacna)

Gastón payes, era el dueño de la hacienda Totora, quien pone en venta su propiedad y el comprador era un agricultor de Ilabaya; pero no contaba con la suficiente cantidad de dinero como para realizar el negocio. Por curiosidad se entera que practicando la magia negra se puede conseguir una fortuna, es cuando decide leer la magia negra, donde indicaba que tenia que ubicar tres quebradas que se unan en una sola y justo lo encuentra en el contorno de la laguna de Aricota.

La magia negra del hacendado
La magia negra del hacendado
Con mucho coraje, prepara las acémilas bien coronadas con sus chipas, llevó una daga bien filuda y un ayudante. A una distancia no muy alejada deja a su ayudante con los animales, dirigiéndose solo a la quebrada, llega y se prepara con las oraciones respectivas, de pronto baja un toro enorme balando en medio de la polvareda, se inicia una lucha titánica, después de un arduo batallar el agricultor vence al toro, cuando el animal cae pesadamente al piso, se rompe el hechizo y se convierte en una enorme petaca de oro y plata, muy triunfante grita ¡Lo Logré! ¡Lo Logré! y emocionado llama a su ayudante.

El pago a las tinieblas (Tacna)

Una legendaria laguna de Aricota, llena de misterio oculto, se dice que para utilizar sus aguas tuvieron que hacer entrega de seres humanos como pago a las tinieblas, por dos oportunidades.

El pago a las tinieblas
El pago a las tinieblas

Para el primer pago tuvieron que reunir varios niños, a quienes los invitaron a participar de un banquete, fueron llevados con engaños a la orilla de la laguna, donde se encontraba una mesa muy bien adornada, sobre ella se encontraba comida, dulces y gaseosas. Los niños conforme iban disfrutando del banquete, eran atendidos con gaseosas pero mezclado con licor, mientras bebían se fueron mareando, llenos de euforia entre juegos y alegrías; de pronto las aguas desaparecen y se abre una puerta enorme, en el interior se veía una enorme ciudad iluminada, los niños ingresaron comiendo sus galletas y bebiendo gaseosas, en medio de risas y juegos se fueron desapareciendo en el fondo de la ciudad.

Recuerdos vagos (Tacna)

No puedo estar del todo seguro de algunos acontecimientos que me sucedieron, por haber ocurrido cuando era muy pequeño. Pero tengo un vagó recuerdo.

Sería la ocasión en la que me encontraba con mi abuelo materno Don Luis Perca, halla por una zona llamada Turunturo, lugar de pastoreo de ganado auquénido, llamas, alpacas, también hay Ñandú (Avestruz) oriundo de la zona hoy en peligro de extinción. Cerca al Volcan Tutupaca; por dicho lugar hay un Puquio u Ojo de agua, que brinda sus aguas a un Bofedal que hay por la zona. Es relativamente pequeño, esta ubicado debajo de un mogote o algo parecido, era yo muy pequeño, y por curiosidad natural en un descuido caí dentro del puquial, seguro de ahogarme, sólo recuerdo a unas personitas que nadaban dentro del agua, y la verdad no me causo extrañeza por cuanto desconocia la realidad de nuestra limitaciones, habré nadado un buen rato y entre juego y juego, llegó el momento en el cual alguien me saco, pero para, mi el lapso de tiempo fue largo, por mucho creí que era un sueño que retuvo mi mente, sin embargo cuando a los 18 años hubo la ocasión de ir a visitar Turunturo, me di con la sorpresa de que mi sueño no era del todo irreal, que dicho lugar existía y la forma y los colores, mas no atine a ingresar al puquio. Ya se imaginan el ¿por qué?.
viernes, 26 de agosto de 2011

La ciudad encantada de Huancabamba (Piura)

Por las serranías de Piura (al norte del Perú) en alguna fecha del año hay una ciudad que súbitamente aparece, y de pronto por motivos que se desconoce, se oculta ante los asustados ojos de los viajeros que pasan por la zona, quienes la conocen con el nombre de "La ciudad encantada de Huancabamba"

Sabido es que el Inca mandó construir en esa región una fortaleza y un templo de las vírgenes escogidas. El nuevo culto que impuso prohibía los sacrificios humanos (Capacocha).

Menón - La Leyenda del Tampu Leroc (Piura)

Por los años de 1360 después del diluvio y del tremendo maremoto que azotó las costas étnicas hasta Ferreñafe, llegó al valle con tremendo séquito de "gentiles" (ejercito real) luego de haber sometido tras cuenta y larga guerra a los Chimú, el Inca Pachacutec, con tanto estrépito que hubo temor ante el retumbar del Pututo y de los tambores multitudinarios.

Menón - La Leyenda del Tampu Leroc
Leyenda de la construcción deTampu Leroc por orden del Inca Huayna Capac.
Se dice que los Curacas étnicos Menón, Melén, Ñapicca, Colpawal, Mecca Amo y otros concentraron a sus súbditos en este antiquísimo pueblo para tomar medidas urgentes en la creencia de que venían en pos de guerra, pero luego se enteraron que era un Rey del Cuzco, poderoso e invencible que lejos de buscar la destrucción, traía un mensaje paternal de ayuda, de enseñanza y de transformación social. Es entonces que los curacas avisaron a los "gentiles" (chasquis) que el pueblo rogaba al Monarca acercarse sin tregua para rendirle homenaje de sometimiento y obediencia. De este modo, estando el Inca entre nosotros, fueron celebradas fiestas con ritos étnicos que duraron hasta días después que el Inca abandonó la comarca prosiguiendo su marcha al norte.

Teófico el pescador - El encanto (Piura)

Cuentan viejos pescadores que desde mucho tiempo atrás, del puerto de San Pedro del distrito de Pariñas - Provincia de Talara, todos los días y a muy tempranas horas de la madrugada numerosos pescadores se hacían a la mar en sus "balsillas" (pequeñas embarcaciones artesanales, confeccionadas de troncos de palillo entrelazadas con soga, una vela detela de lona gruesa y dos remos en ambos costados que le permitían desplazarse con mayor facilidad), con la finalidad de pescar en especial peje blanco, cabrilla, y ojo de uva, por ser más apreciados por su sabor, tanto para el consumo familiar como en el mercado donde alcanzaban mejores precios y por consiguiente obtenían mejores ingresos.

Como era natural, por tratarse de una actividad riesgosa, por lo general tenían que afrontar serios problemas, pero a veces la situación se les complicaba, sobre todo cuando tenían que enfrentarse a fuertes remolinos con riesgo de perder sus vidas. Por ello a pesar de su desesperación de no poder seguir avanzado a la zona de pesca, no tenían más remedio que regresar, lamentando su mala suerte, para volver a intentarlo al día siguiente y en otras zonas.

Historia de Piura

Cuentan los cronistas de la Conquista que según los propios tallanes, pobladores prehispánicos de la costa piurana, hubo en tiempos milenarios otros moradores que vencieron al desierto. Eran hombres que “vivían más en la mar que en la tierra”, trasladándose de un lugar a otro en grandes balsas movidas a remo y vela, dedicados a la pesca, que se proveían de agua y vegetales desde lugares lejanos, y que acampaban en medio del desierto para estar protegidos de sus enemigos. Su origen en estas tieras se pierde en la bruma de los tiempos pretéritos pero ya se les encontraba en el siglo VII de nuestra era conforme los vestigios encontrados consistentes en cerámica utilitaria, morteros de piedra y objetos también de piedra utilizados en la guerra. Se extendieron desde Tumbes por el norte hasta Olmos y Morropón por el sur, conforme lo determinó la antropóloga doctora Josefina Ramos de Cox, determinándose que sus vestigios arquitectónicos mayores son los encontrados en Catacaos, en Narihualá y en otras zonas del valle del Bajo Piura.