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jueves, 19 de julio de 2012

Taita ve mi diente

Según los antiguos habitantes de esta zona, se dice de que en aquellos tiempos era muy peculiar que el diablo se materialice tratando de espantar a la gente.


Taita ve mi diente
Taita ve mi diente

Una de estas experiencias la vivió el antiguo mayordomo de la hacienda Vilcahuaura Don Juan Pimentel Baldeón, quién buscando una noche a una res de lidia (ganado bravo), escucho el llanto lastimero de un niño recién nacido proveniente del sembrío de algodón, suponiendo que era un crio abandonado por alguna indígena desnaturalizada, desmontó y al acercase hacia donde provenía el llanto, más grande fue su sorpresa al encontrar un hermoso bebe cuyos cabellos rubios resplandecían con la luz de la luna llena y envuelto en fajines indígenas.
jueves, 12 de julio de 2012

Cerro Vispán

Se dice que cierto día determinado del año, en el cerro de nombre Vispán, se abre un portal cual sésamo de las mil y una noche, y a este mismo ingresa una gran cantidad de brujos noveles que van a pasar su prueba de fuego para poder convertirse en animales determinados; para esta prueba, cada uno de éstos va con el brujo mayor que lo apadrina y en una hora determinada, después de la media noche, aparece el tío(el Diablo), que le da la alternativa y luego de bañarse en una tina desnudo, comienza a volar o a trotar rezando la oración sin Dios y sin Santa María consecutivamente mientras dure su vuelo y trote.


Cerro Vispán
Cerro Vispán

Se dice que uno de éstos brujos noveles quiso convertirse en ganso, y al comenzar la metamorfosis éste se elevó por los aires, pero desgraciadamente padecía este deacrofobia (miedo a las alturas), en lugar de recitar el estribillo sin Dios y sin Santa María, balbuceó Jesús, Ave Maria a la cual cayo en picada y su cabeza reventó sobre una piedra que hasta hoy se puede ver en el borde izquierdo del cerro del mismo nombre.

Por: DarioPimentel
Revista Turística lo Mejor del Norte Chico
lunes, 4 de junio de 2012

El Toro de Oro, enigma oculto de Jatun Uchcu

Jatun Uchcu, es considerado hoy no solo un lugar turístico, sino un yacimiento de increíbles historias contadas por los pobladores, y que hasta ahora no ha podido ser explorada con intensidad, debido a su profundidad (la falta de oxígeno) y su peligrosidad que desalienta al explorador e investigador a estudiarla. Todos los que han tratado de ingresar, aseguran haber oído hablar que en el fondo hay un toro de oro amarra-do a un frondoso árbol de naranjo, cuyos frutos son también de oro y que está rodeado de hombres petrificados y que es vigilado por un indio de vestidura reluciente. Se dice que este personaje, en las noches de tranquilidad y luna llena, sale a la superficie a tocar su quena con una delicada melancolía. Manuel Nieves Fabián, en su libro «Mitos y Leyendas de Huánuco» nos relata: «Se cuenta que una noche, un hombre que había salido de su casa, volvió y gritando: ‘¡Encanto!, ¡Encanto!, ¡vengan todos! En el cerro hay un hombre como si fuera de plata, brilla como la luna y hasta empaña la vista. ¡Vengan!, ahí está tocando su quena y bailando sobre una piedra. Al escuchar los gritos salieron corriendo sus familiares y sus vecinos, pero no vieron a nadie, sólo la luna alumbraba como si fuera de día.

El Toro de Oro - Jatun Uchcu
El Toro de Oro - Jatun Uchcu
El hombre no se explicaba cómo había desaparecido tan rápido e intrigado se quedó toda la noche para ver si aparecía nuevamente. Al amanecer, se dirigió a la casa de Tayta Allico para que le explicara sobre el hombre de Jatun Uchcu. El anciano le respondió contando la siguiente historia: El hombre que aparece sobre la puerta de Jatun Uchcu, allá, hace muchos años atrás, había matado a su padre. En castigo, la justicia le condenó a veinte años de cárcel. Cuando se encontraba en prisión se le presentó el demonio y le propuso libertad con la única condición, que al morir su alma le serviría de esclavo. El hombre ni corto ni perezoso aceptó la propuesta y en un abrir y cerrar de ojos, fue puesto en libertad. Cuando ya se encontraba libre, nuevamente se le apareció el demonio para recordar-le el compromiso pactado.
lunes, 12 de marzo de 2012

La Peña Horadada o Piedra del Diablo

La leyenda  cuenta que el diablo merodeaba por los Barrios Altos de Lima, donde se encuentra la piedra, y   vio venir de frente a la procesión de la Virgen del Carmen, muy venerada en Lima y con más de 300 años de antigüedad, y dio la vuelta tratando de huir, pero al girar la esquina vio que otra procesión, la del Señor de los Milagros, venía en su misma dirección. Ante tal muestra de fe y viéndose sin salida, tropezó con la piedra y la atravesó para poder salir a otra calle lanzando un suspiro de alivio que toda Lima pudo escuchar. Desde entonces esas calles fueron bautizadas como calle peña horadada y calle suspiro, a pesar que hoy en día ya no conservan ese nombre. Al atravesar la piedra creó el círculo que la define.

La Peña Horadada o Piedra del Diablo
La Peña Horadada o Piedra del Diablo (Foto: Internet)
A través de los años, se ha intentado retirar la piedra para que no entorpezca el libre discurrir de los peatones, y para pavimentar, pero es imposible, ni aún utilizando  maquinaria se logra moverla de su lugar, como si el demonio lo impidiera. Otros alcaldes ni siquiera se han atrevido a tocarla por no estar en pugna con el diablo. Hace pocos años volvió a intentarse de nuevo para construir una fuente, peor fue imposible moverla y la fuente se instaló en una esquina próxima.
Fuente: http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2011/04/29/la-pena-horadara-o-piedra-del-diablo/
miércoles, 31 de agosto de 2011

Paseo por la quebrada del diablo (Tacna)

Tendría asumo unos 6 a 7 años, ya me encontraba por Tacna Ciudad Indomita, heroica del Sur Peruano, me trajeron a fuerza sin mi voluntad a vivir con mi padre, ya que hasta ese momento no conocía mas padres que mis abuelos y mas hermanos que mis tíos.

Quebrada del Diablo
Quebrada del Diablo
Sería tanta mi añoranza, que trataba de regresar al regazo de mis abuelos, sin tener mas que un leve recuerdo del camino por el cual llegamos; me dirigí a la empresa para regresar a Cairani siguiendo la ruta del bus que nos trajo, desconociendo la distancia y teniendo por referencia un rio, me marché.

La magia negra del hacendado (Tacna)

Gastón payes, era el dueño de la hacienda Totora, quien pone en venta su propiedad y el comprador era un agricultor de Ilabaya; pero no contaba con la suficiente cantidad de dinero como para realizar el negocio. Por curiosidad se entera que practicando la magia negra se puede conseguir una fortuna, es cuando decide leer la magia negra, donde indicaba que tenia que ubicar tres quebradas que se unan en una sola y justo lo encuentra en el contorno de la laguna de Aricota.

La magia negra del hacendado
La magia negra del hacendado
Con mucho coraje, prepara las acémilas bien coronadas con sus chipas, llevó una daga bien filuda y un ayudante. A una distancia no muy alejada deja a su ayudante con los animales, dirigiéndose solo a la quebrada, llega y se prepara con las oraciones respectivas, de pronto baja un toro enorme balando en medio de la polvareda, se inicia una lucha titánica, después de un arduo batallar el agricultor vence al toro, cuando el animal cae pesadamente al piso, se rompe el hechizo y se convierte en una enorme petaca de oro y plata, muy triunfante grita ¡Lo Logré! ¡Lo Logré! y emocionado llama a su ayudante.
sábado, 6 de agosto de 2011

Leyenda del Ceibo del Diablo (Tumbes)

“Cerca del Caserío de Uña de Gato, se encuentra un hermoso y frondoso ceibo (planta muy típica de la región) que se le conoce con el nombre de “Ceibo del diablo”, debido a que en dicho lugar y a las doce de la noche aparece un personaje endemoniado que se lleva al infierno a toda persona que se encuentra vagando por tal sitio.

Se afirma que son muchas las personas que han sido víctimas de este maleficio y la credulidad popular es tan arraigada que mucha gente antes de pasar por este sitio, se santigua con todo respeto y recogimiento”.

Fuente: http://www.scribd.com/doc/35907891/LEYENDAS-TUMBESINAS
miércoles, 22 de junio de 2011

El Diablo de la Catedral (Arequipa)

El diablo que existe en la catedral de Arequipa vino de Francia, de acuerdo al legado de la señora Javiera Lizárraga de Álvarez Comparet. Dicen que como Dios, el diablo está en todas partes, pero en bulto y con cola agárrense feligreses, está nada menos que en la catedral de Arequipa que debe ser uno de los lugares del mundo, tal vez el único, en que una imagen da Satanás se luce al interior de una iglesia.

Diablo de la Catedral de Arequipa
Diablo de la Catedral de Arequipa
Si bien la imagen del amo del infierno no recibe veneración pública, cabeza y cuerpo con alas y cola enroscada de serpiente, esta hermosa’ obra de ebanistería se mandó construir por disposición testamentaria de la señora Javiera Lizárraga de Álvarez Comparet, de los talleres de Buisine — Rigot en Lille (Francia) el arequipeño Don Juan Mariano de Goyeneche y Gamio, quien por los tiempos en que se fabricaba el pulpito era ministro plenipotenciario del Perú, en Francia, fue el encargado de gestionar la feliz culminación de la obra que fue terminada después de 15 meses de trabajo y a un costo de 25,000 Francos (Gracias señora Javiera), lo curioso del caso es que el pulpito estuvo apto para traerse a Arequipa el Fatídico año de 1879. y cuando ya habían llegado a Francia las noticias de la guerra que el Perú sostenía contra Chile, no sabemos cómo «cosas del Diablo» decían mi abuela en medio de la guerra, con los puertos peruanos asediados y bloqueados, con las rutas marítimas súper vigiladas, etc.

El puente del Diablo (Arequipa)

El puente Juan Pablo II que se encuentra al final de la avenida Ejercito que limita con cerro colorado, antiguamente se llamaba “El puente del diablo” según las versiones de antiguos arequipeños lo sabemos porque lo llaman así:
Puente del Diablo
Puente del Diablo (Puente Juan Pablo II - Arequipa)
Existía en esa subida para cerro colorado una picantería; que la dueña contrató una bella jovencita para llamar a la clientela. La propietaria se enteró que la bella jovencita estuvo embarazada y le propuso en practicarle una extracción o sea un aborto y al realizarse semejante inhumana acción, botaron el feto debajo del puente que todavía no tenía nombre.
martes, 21 de junio de 2011

Vieron el Diablo (Arequipa)

Situado en la calle de Santa Rosa, casi cerrando la de Santa Teresa, existe en Arequipa una caserón, cuya pared del sur es medianera con el monasterio de la santa límense. Por detrás, formándole fondo, se extienden las chácaras. Tambo de Santiago es el nombre con que se ha conocido siempre, hasta que, en los últimos tiempos, dejó de ser posada unas veces y cuartel otras para remozarse con el aspecto de casa habitación por familias. Que quién fue ese Santiago, me preguntará sin duda la curiosidad insatisfecha. Pues no lo sé, y se la dejo a los futuros tradicionistas para que se devanen la paciencia en averiguarlo. Puede que fuese el primitivo propietario del caserón o algún tipo popular En el albergado, en el caso que en el viejo Tambo había un cuartucho que, por hallarse a algunas varas sobre el nivel del suelo, tenía una pequeña escala de sillar, y que en ese cuartucho habitaba Doña Mariquita, la Montufar, señora que era una viejecilla cuyo molde barrunto ya se ha roto en Arequipa. Pequeña, encorvada por los años, de expresión apacible, pobre, pero decentemente vestida, doña Mariquita no se preocupaba por la lucha cruel de la existencia. Después de oír muy de madrugada la primera misa y de encomendar, con masculleos interminables, a justos y pecadores, pasaba el día prestando servicios aquí y allá, por apego a la casa de personas conocidas, sin remuneración, sin otro gaje que el resto de comida que unas veces le daban aquí y otras allá.

Vieron el Diablo
Vieron el Diablo

Resto de comida era ese que la santa señora llévaselo a su cuartucho en la respectiva ollita de barro, y allí, muy tapadito, preservándolo de perros y gatos, lo guardaba hasta el siguiente día, y al siguiente día, sin recalentarlo, frío grasiento, ticca, como por acá dicen, se lo saboreaba con el más grande contentamiento del mundo. Y jamás le causó daño la imponderada bazofia.