sábado, 25 de junio de 2011

La Achirana del Inca (Ica)

Achirana significa "Lo que corre limpiamente hacia lo que es hermoso" y resume la leyenda de una de ellas en Ica, región ubicada al sur del Perú, que con maestría don Ricardo Palma cuenta en una de sus tradiciones más populares.

Inca Pachacutec
Inca Pachacutec (Foto: Internet)
La Achirana del inca, narra el sentimiento que inspiró una doncella en el implacable Pachacútec, cuando éste dominara el valle de Ica sin mayor esfuerzo, dado que sus habitantes eran muy pacíficos.

Las brujas de Cachiche (Ica)

Cachiche es el nombre de un pueblo, que desde épocas pasadas fue sinónimo de hechicería para muchos peruanos, Cachiche parecia un pueblo de brujas, pues albergó incontables mujeres que de acuerdo con los iqueños, poseían poderes sobrenaturales, utilizados –segun decían– para extirpar los males del cuerpo y preparar brebajes que garantizaban el amor de la pareja, entre otras santerías.

Brujas de Cachiche
Brujas de Cachiche (Ica - Perú)
La bruja mas famosa de Cachiche es sin lugar a dudas Julia Hernández Pecho Viuda de Díaz, una bruja que según cuentan murió a los 106 años de edad, luego de una azarosa vida llena de sortilegios y hechizos, pero sólo de los buenos, de los que curan, de los que reconcilian corazones. Ella no hacía daño. Ella no era "malera".

La Leyenda de Cahuachi y Las Lineas de Nazca (Ica)

CAHUACHI: El Príncipe Volador

Un raro ser

Era una noche de plenilunio en un lugar muy cerca de la mar, los fuertes vientos mezclados con arenilla golpeaban el rostro de un viejo rey que acompañado de sus súbditos realizaban un peregrinaje en los templos piramidales y desde la sumidad contemplaban extasiados la luna llena que con su fulgor de plata bañaba todos los rincones de los areniscos, los añejos guarangales orlados con nidos de cuculíes y de rojos piturrines. De vez en cuando se veía a lo lejos el brillo de los ojos de nocturnos animales que como brazas de fuego calentaban la fría noche.

Lineas de Nazca
Lineas de Nazca (Ica - Perú)
El cielo estrellado y el rey dotado de una gran industria, observaba minucioso el firmamento tratando de hallar sentido en el misterioso paso de los astros y la manera como se agrupaban entre sí, que como nebulosas formaban caprichosamente figuras de seres que habitaban en la tierra.

Historia de la Huacachina (Ica)

En Tacaraca, centro indígena de alguna importancia, durante el período precolombino vivía una ñusta de verdes-pardosas pupilas, cabellera negra como el negro azabache que forma piedra escogida de la tierra, o quizás como el negro profundo del chivillo, el pájaro quebradino de las notas agudas, el tordo de nuestros alfalfares de las cejas de las sierras, doncella roja de curvas y sensuales contornos gallardos, como las vasijas del Sol en el Coricancha de los Incas.

Huacachina
Huacachina (Ica - Perú)
Allí cerca también de las alturas de Pariña Chica, el pago de las huacas, de los enormes tinajones y las gigantescas lampas de huarango esculpido, vivía Ajall Kriña; apuesto mozo de mirada dura y fiera en el combate, como la porra que se yergue en la mano del guerreo o como la bruñida flecha de tendido arco; pero de mirada dulce y suave en la paz, en el hogar, en el pueblo, como rizada nota de música antigua; como gorjeo de quena hogareña, percibida a lo lejos por el fatigado guerrero que tras dilatada ausencia regresa.

La sirena de Huacachina (Ica)

Huacachina es el nombre de una laguna de aguas verdosas y medicinales.

Cuentan que antiguamente Huacachina era un pozo, junto a un algarrobo.

La Sirena de Huacachina
La Sirena de Huacachina (Ica - Perú)
Cerca de este lugar vivía una joven princesa incaica. Que era conocida por todos como Huacca-China (la que hace llorar). Era una princesa de verdes pupilas, áurea cabellera y que cantaba de una manera extraordinaria hasta el punto que todo aquel que escuchaba su melodía lloraba, porque ella tenía un secreto y es que su corazón quedo enamorado de un feliz varón.

El Mito del Cóndor (Cusco)

Se dice que en una comunidad, un hombre vivía con su hija. La hija pastaba las ovejas, llamas y otros animales. Cada día un joven vestido con elegancia iba a visitarla. Tenía un traje negro hermoso, chalina blanca, sombrero y todo. Cada día iba a visitar a la mujercita, y se hicieron buenos amigos. Jugaban a todo. Un día comenzaron a jugar de esta manera: “Álzame tú y yo te alzaré”. Bueno, comenzaron el juego, y el joven alzo a la mujercita. Recién cuando la había alzado en alto, la mujercita se dio cuenta de que estaba volando.

Mito del Cóndor
Mito del Cóndor (Foto: Internet)
El joven puso a la mujercita dentro de un nicho en un barranco. Allí el joven se convirtió en cóndor. Por un mes, dos meses, el cóndor criaba a la mujercita. Le daba toda clase de carne: carne asada, carne cocida. Cuando habían estado unos años juntos, ella llego a ser mujer. La jovencita dio a luz un niñito, pero lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en la comunidad. “¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejitas? Devuélveme al lugar de donde me trajiste. Devuélveme allá”, le suplicaba al cóndor. Pero él no le hacía caso.

Los Hermanos Ayar (Cusco)

Sobre la montaña Pacaritambo (doce leguas al noroeste de Cuzco) aparecieron los hermanos Ayar, después del gran diluvio que había devastado todo.

De la montaña llamada "Tampu Tocco" partieron cuatro hombres y cuatro mujeres jóvenes, hermanas y esposas de ellos a la vez.

Eran Ayar Manco y su mujer Mama Ocllo; Ayar Cachi y Mama Cora; Ayar Uchu y Mama Rahua y finalmente, Ayar Auca y su esposa Mama Huaco.

Los Hermanos Ayar
Los Hermanos Ayar (Foto: Internet)

Viendo el estado de las tierras y la pobreza de la gente, los cuatro hombres decidieron buscar un lugar más fértil y próspero para instalarse. Llevaron con ellos a los miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba diez familias) y se dirigieron hacia el sudeste.

Manco Capac y Mama Ocllo (Cusco)

Esta leyenda expresa que en épocas muy antiguas el dios sol compadecido del salvajismo y barbarie en que vivían los pueblos, se compadeció y decidio enviar a dos de sus hijos para que emprendieran una campaña de enseñanza y aprendizaje hasta convertirlos en verdaderos seres humanos.

Manco Capac y Mama Ocllo
Manco Capac y Mama Ocllo (Foto: Internet)
A esos hijos suyos, llamados Manco Cápac y Mama Ocllo, los despidió en el lago Titicaca, de donde salieron a recorrer la tierra andina.
viernes, 24 de junio de 2011

El Dios Huiracocha (Cusco)

En el antiguo Perú se narraba acerca del origen del hombre, que el dios Huiracocha, en una época en que en el cielo no había ni sol, ni luna, ni estrellas, vino a la tierra andina (que ya existía antes de Huiracocha) y creó a una primera generación de hombres y mujeres, pero de talla muy elevada; resultó, sin embargo, que esta primera generación se portó mal, hasta olvidó a su creador, por los que Huiracocha los consideró soberbios y los castigó convirtiéndolos en piedra, que son las que se pueden ver ahora en Tiahuanaco.

Huiracocha
Huiracocha
Luego vino una gran inundación, terriblemente descomunal. Pero después Huiracocha visitó la isla del Titicaca, lugar desde donde creó el sol, la luna y las estrellas para que iluminaran la tierra.
jueves, 23 de junio de 2011

El Pishtaco (Cajamarca)

Este es uno de los personajes de mayor presencia en la narrativa oral andina. Se trata de un personaje prefigurado con presencia en las altas cordilleras, parajes desolados, lagunas y quebradas de los Andes. Tiene como característica primordial su gran medida corpórea y su aspecto de hombre blanco, barbudo
El Pishtaco
El Pishtaco
y rubio o pelirrojo. Algunos han observado la similitud de este personaje con los antiguos conquistadores, Mistis o hijos de los terrieros españoles o mestizos blancos que teniendo fama de sanguinarios, inmorales y de lengua no reconocible por los quechuas, hacían de este un personaje diabólico e invencible como los ichillocllo o gnomos barbados, rubios lujuriosos que pueblan puquios y manantiales.


El Pishtaco
El Pishtaco
El "Nacaj" o Pishtaco no es un simple asesino. En su raíz mítica no mata por dinero ni por diversión, sino por mandato de superiores con el fin de obtener una dotación de grasa humana. Según versiones recientes recogidas en el Cuzco por F. Kauffmann (1974) esta grasa humana sería indispensable para el funcionamiento de maquinaria fina emplazada en Lima y para mezclarla con la gasolina para hacer volar a los aviones.

El pishtaco pudo ser en tiempos pre-colombinos un comisionado oficial del sacerdocio, proveedor de material para los sacrificios.