jueves, 25 de octubre de 2012

La Runa Mula (Definición 1)

La Runa Mula, es una mujer casada que tiene relaciones sentimentales con el cura. Ésta, en las noches de los martes y viernes, toma la forma de una blanca y hermosa mula, la misma que es montada por un pequeño jinete con látigo en la mano. Cuando éste llegaba a la casa de la mujer, ella se revolcaba por el suelo y al instante quedaba convertida en mula.

Runamula
Runamula
El diablillo jinete montaba y luego de darle con furia con la rienda sobre las ancas, salían a todo galope por las calles botando chispas de candela, tanto del anca como del piso. Cuenta la tradición que para saber qué mujer era la que convivía con el cura, se tenía que disponer de una hebra larga de soga de caballo, la que se atravesaba en la calle, porque iba a pasar la runa mula y al tomar contacto con la rienda, la mula tomaba forma natural de mujer.

El Chullachaqui (Definición 2)

Duende o diablillo de selva, pequeño de estatura, viste siempre una cushma o ponchito colorado cuando va a trabajar a su chacra o anda de paseo. Puede transformarse tomando la forma o figura de cualquier persona o animal, cuando quiere atrapar una nueva y bella doncella y hacerla perder en el monte para siempre. Se cuenta que las personas perdidas en la selva suelen encontrarlo.

El Chullachaqui no vuelve aparecer en el mundo real, y su víctima pasa a formar a las legiones de duendes de este diablillo, de las cuales es el jefe absoluto. En lo profundo de la selva posee chacras donde cultiva sus alimentos, que resultan ser plantas venenosas similares a la papa, la yuca y otros vegetales alimenticios.

El Chullachaqui (Definición 1)

El chulla chaqui es el diablo burlón de los bosques de la selva, que suele aparecerse a la gente en forma de animal o de mismo hombre, para engañarla y llevarla al fondo de la selva. Sin embargo, cuando se transforma en hombre es fácil reconocerle, porque el pie izquierdo es como de una criatura recién nacida o como raíz de árbol o como pata de jaguar, aunque el condenado, procura ocultar ese pie de cualquier modo. Además, se delata por el fuerte olor a chivo que despide, y la gente, entonces, ya se halla en guardia: reza y hace cruces con los dedos o con ramas. Pero son a los niños, generalmente, a los que rapta.

A los niños que se quedan solos en las chacras o que andan así por los caminos. ¿Cómo puede un niño resistir el deseo de adueñarse, por ejemplo de una gallina blanca con primorosos pollitos, que de pronto se les aparecen y entran en el bosque?, ¿O de coger un pajarito de bello plumaje que se detiene junto a él y entra luego en el bosque suavemente cantando?, ¿O de seguir a su padre, madre u otro pariente (que no son tales sino el diablo convertido en ellos), que de improviso se les presentan? Ya en el interior del bosque, el Chulla Chaqui recobra su horrible figura de diablo y cuelga a sus víctimas de los cabellos en las ramas de los árboles más altos, tirándoles de las orejas, burlándose, riéndose de ellos.

El Paititi

Desde los lejanos tiempos de la Conquista se ha hablado de la existencia de "ciudades perdidas", del legendario Paititi y de las fabulosas riquezas escondidas entre la floresta del Departamento de Madre de Dios, encaramadas en las estribaciones de los Andes que penetran como espolones en la selva virgen.

Numerosas han sido las expediciones que se han realizado para encontrarlas, sin que ninguno de los exploradores las haya localizado hasta ahora. Al respecto dice el Padre Aza en sus "Apuntes para la Historia de Madre de Dios", que el Padre Cenitagoya, también misionero dominico, le informó sobre monumentos de respetable antigüedad encontrados en una expedición al río Pantiacolla, cuando se estableció la Misión que lleva el mismo nombre. Dichos restos, de los que antes no se tenía noticia alguna, consisten en inscripciones y figuras grabadas en roca en una tensión de once metros de largo por dos de ancho.

El Mapinguay

El Mapinguay es un enorme y corpulento animal, de un sólo ojo y con las patas traseras como de buey terminadas en garras. La única manera de destruirlo es cortándole el ojo.

Pero cuentan de un hombre que para librar a su hijo, a quien se llevaba el mapinguay, le arrojó ácido muriático a la cara. El monstruo, lleno de rabia, soltó al muchacho y abrió la desdentada boca abalanzándose contra el hombre, instante que este aprovechó para meter su mano por la boca del animal y cogiéndole la cola con toda fuerza jaló dándole vuelta al cuerpo del mapinguay y dejando al descubierto todo su interior.

Así murió el terrible monstruo pero sus congéneres siguen vagando por la inmensa selva.

El Chullachaqui

Calixto, era un joven que residía en la zona rural, muy distante del pueblo. Todos los fines de semana iba a vender sus productos agrícolas y se hospedaba donde su tío. El lunes muy temprano retornaba por un angosto camino que le conducía hasta su casa, atravesando un amplio monte lleno de animales peligrosos.

No tenía miedo, era valiente, un fin de semana se adelantó en volver, era "domingo siete". -Calixto, quédate, es un día malo... -dijo su tío. El joven hizo caso omiso a la petición de su tío. Arribó al atardecer a su casa y escuchó silbar a las perdices al filo de la chacra, cogió su escopeta y se fue a cazar.

La Yacumama

Tradición, mito o leyenda son los relatos que desde tiempos inmemorables van de boca en boca entre los habitantes de la selva, estremeciéndolos de pavor, especialmente en las noches de luna cuando un abuelo los cuenta.

En lo profundo de un bosque impenetrable por su exuberante vegetación, había un lago muy poco conocido por los que vivían en las proximidades de ese lugar.
jueves, 19 de julio de 2012

Taita ve mi diente

Según los antiguos habitantes de esta zona, se dice de que en aquellos tiempos era muy peculiar que el diablo se materialice tratando de espantar a la gente.


Taita ve mi diente
Taita ve mi diente

Una de estas experiencias la vivió el antiguo mayordomo de la hacienda Vilcahuaura Don Juan Pimentel Baldeón, quién buscando una noche a una res de lidia (ganado bravo), escucho el llanto lastimero de un niño recién nacido proveniente del sembrío de algodón, suponiendo que era un crio abandonado por alguna indígena desnaturalizada, desmontó y al acercase hacia donde provenía el llanto, más grande fue su sorpresa al encontrar un hermoso bebe cuyos cabellos rubios resplandecían con la luz de la luna llena y envuelto en fajines indígenas.
miércoles, 18 de julio de 2012

Pata de Cabra, la mujer de la carretera

Una de las leyendas urbanas más recientes de nuestra zona, es la que se esparció como reguero de pólvora por todos los taxistas denuestra localidad, quienes aseguraban haber tenido una experiencia espeluznante y macabra que hablaba de la aparición de una hermosa mujer que al pedir el servicio de taxi seducía a éstos mismos, pero cuando la situación casi se concretaba...


Pata de Cabra - La Mujer de la carretera
Pata de Cabra - La Mujer de la carretera

Salían a relucir las deformes extremidades inferiores en forma de patas de cabra y la voz de esta misma que se tornaba ronca y cavernosa, acompañada de unos ojos rojos y sangrantes.

Aunque parezca un relato sacado de ciencia ficción, hombres de canas, fidedignos y probos, aseguran haberla visto, esta experiencia espeluznante y macabra que parece haber sido sacada de cuentos de ultratumba, solamente se da en las noches de luna llena.
jueves, 12 de julio de 2012

Cerro Vispán

Se dice que cierto día determinado del año, en el cerro de nombre Vispán, se abre un portal cual sésamo de las mil y una noche, y a este mismo ingresa una gran cantidad de brujos noveles que van a pasar su prueba de fuego para poder convertirse en animales determinados; para esta prueba, cada uno de éstos va con el brujo mayor que lo apadrina y en una hora determinada, después de la media noche, aparece el tío(el Diablo), que le da la alternativa y luego de bañarse en una tina desnudo, comienza a volar o a trotar rezando la oración sin Dios y sin Santa María consecutivamente mientras dure su vuelo y trote.


Cerro Vispán
Cerro Vispán

Se dice que uno de éstos brujos noveles quiso convertirse en ganso, y al comenzar la metamorfosis éste se elevó por los aires, pero desgraciadamente padecía este deacrofobia (miedo a las alturas), en lugar de recitar el estribillo sin Dios y sin Santa María, balbuceó Jesús, Ave Maria a la cual cayo en picada y su cabeza reventó sobre una piedra que hasta hoy se puede ver en el borde izquierdo del cerro del mismo nombre.

Por: DarioPimentel
Revista Turística lo Mejor del Norte Chico