sábado, 25 de junio de 2011

Los Hermanos Ayar (Cusco)

Sobre la montaña Pacaritambo (doce leguas al noroeste de Cuzco) aparecieron los hermanos Ayar, después del gran diluvio que había devastado todo.

De la montaña llamada "Tampu Tocco" partieron cuatro hombres y cuatro mujeres jóvenes, hermanas y esposas de ellos a la vez.

Eran Ayar Manco y su mujer Mama Ocllo; Ayar Cachi y Mama Cora; Ayar Uchu y Mama Rahua y finalmente, Ayar Auca y su esposa Mama Huaco.

Los Hermanos Ayar
Los Hermanos Ayar (Foto: Internet)

Viendo el estado de las tierras y la pobreza de la gente, los cuatro hombres decidieron buscar un lugar más fértil y próspero para instalarse. Llevaron con ellos a los miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba diez familias) y se dirigieron hacia el sudeste.

Manco Capac y Mama Ocllo (Cusco)

Esta leyenda expresa que en épocas muy antiguas el dios sol compadecido del salvajismo y barbarie en que vivían los pueblos, se compadeció y decidio enviar a dos de sus hijos para que emprendieran una campaña de enseñanza y aprendizaje hasta convertirlos en verdaderos seres humanos.

Manco Capac y Mama Ocllo
Manco Capac y Mama Ocllo (Foto: Internet)
A esos hijos suyos, llamados Manco Cápac y Mama Ocllo, los despidió en el lago Titicaca, de donde salieron a recorrer la tierra andina.
viernes, 24 de junio de 2011

El Dios Huiracocha (Cusco)

En el antiguo Perú se narraba acerca del origen del hombre, que el dios Huiracocha, en una época en que en el cielo no había ni sol, ni luna, ni estrellas, vino a la tierra andina (que ya existía antes de Huiracocha) y creó a una primera generación de hombres y mujeres, pero de talla muy elevada; resultó, sin embargo, que esta primera generación se portó mal, hasta olvidó a su creador, por los que Huiracocha los consideró soberbios y los castigó convirtiéndolos en piedra, que son las que se pueden ver ahora en Tiahuanaco.

Huiracocha
Huiracocha
Luego vino una gran inundación, terriblemente descomunal. Pero después Huiracocha visitó la isla del Titicaca, lugar desde donde creó el sol, la luna y las estrellas para que iluminaran la tierra.
jueves, 23 de junio de 2011

El Pishtaco (Cajamarca)

Este es uno de los personajes de mayor presencia en la narrativa oral andina. Se trata de un personaje prefigurado con presencia en las altas cordilleras, parajes desolados, lagunas y quebradas de los Andes. Tiene como característica primordial su gran medida corpórea y su aspecto de hombre blanco, barbudo
El Pishtaco
El Pishtaco
y rubio o pelirrojo. Algunos han observado la similitud de este personaje con los antiguos conquistadores, Mistis o hijos de los terrieros españoles o mestizos blancos que teniendo fama de sanguinarios, inmorales y de lengua no reconocible por los quechuas, hacían de este un personaje diabólico e invencible como los ichillocllo o gnomos barbados, rubios lujuriosos que pueblan puquios y manantiales.


El Pishtaco
El Pishtaco
El "Nacaj" o Pishtaco no es un simple asesino. En su raíz mítica no mata por dinero ni por diversión, sino por mandato de superiores con el fin de obtener una dotación de grasa humana. Según versiones recientes recogidas en el Cuzco por F. Kauffmann (1974) esta grasa humana sería indispensable para el funcionamiento de maquinaria fina emplazada en Lima y para mezclarla con la gasolina para hacer volar a los aviones.

El pishtaco pudo ser en tiempos pre-colombinos un comisionado oficial del sacerdocio, proveedor de material para los sacrificios.

Gentil Hualash – narración ( Cajamarca)

Los gentiles viven en la cumbre de los cerros. Son los huesos de los primeros indios. Cuando hay fiesta en la quebrada las jarachupas y los añases les avisan para que bajen un rato a alegrarse. La trilla de Marcavalle es fiesta bien alegre, una vez que terminan de segar los campos preparan las parvas y luego las eras. Extienden un montón de espigas sobre el suelo y luego todos bailan sobre ellas para que desgaje el grano. Las huamblas al atardecer entonan huaylas junto a las eras. Los huaylas son cantos y las muchachas los dicen con voz muy aguda para que se oiga valle abajo, valle arriba, por toda la quebrada.

Gentil Hualash
Gentil Hualash
Por ese tiempo un gentil bajó a las eras. Vestía poncho de vicuña, bufanda de estambre y sombrero con al muy caída . Era alto y fino el gentil. Cuando llegó a la fiesta bailaban los mozos hualash zapateando sobre las eras con acompasada energía. El gentil también se puso a bailar. Al amanecer una jarachupa le jaló el poncho avisándole la hora, entonces el gentil escapó sin ser advertido.

Tapado, chacho y los Gentiles (Cajamarca)

Muchos de los tesoros que partieron hacia Cajamarca durante la prisión de Atahualpa no llegaron a su destino. Se conoce esta voz que viene de los andes peruanos refiriéndose a tesoros de dicho rescate u otros tesoros sepultados durante la conquista. Al rededor de estos tesoros se ha construido una serie de mitos y leyendas que hablan de condenados, de maldiciones para los ambiciosos y de gente que ha encontrado dichos "tapados" volviéndose ricos de la noche a la mañana. Un efecto particular en la salud de quienes verídicamente han descubierto algún enterramiento de metales, sean estos preciosos o no es lo que en las serranías llamamos "CHACHO" . No es mas que el efecto de los gases que se forman bajo tierra como producto de la oxidación de dichos metales. En especial, el antimonio es un gas letal que puede producir la muerte en caso de inhalación continua. Esta creencia de la venganza del muerto aflora como defensiva, de respeto a los "gentiles". Probablemente el respeto a los antepasados puede mas que la ambición para el poblador andino, quien no ha abandonado sus creencias no obstante las niegue ante los extraños. Las tumbas precolombinas, poblados antiguos hoy han dejado de ser venerados, pero se supone que una fuerza sobrenatural las custodia castigando a los profanos.

Tapado, chacho y los Gentiles
Tapado, chacho y los Gentiles
El efecto del "chacho" es variable para los pobladores andinos, pasando de un leve sangrado de las fosas nasales a extrañas enfermedades estomacales, pulmonares y hasta la muerte. Existen también actos de sanación con presencia de ofrendas de frutas, alcohólicos, coca y animales.

El Apu y la Fiesta de las Cruces (Cajamarca)

Este es un ser presente en todos los pueblos del mundo andino. En las teorías antropológicas, la adoración al monte mas cercano es uno de los tópicos mas encontrados. Casi todas las sociedades, desde que el hombre ha decidido dejar el nomadismo y se ha sedentarizado, se han establecido en las laderas de las montañas o cerca de los lagos y ríos. Para el Hombre Andino, el APU es el anciano fundador del mundo, que da reparo, que se eleva hacia el Hanan Pacha . Allí, en la altura vive el Apu, ser espiritual fundamental que los españoles remplazaron y sincretizaron con la cruz cristiana en el vértice de cada "cerro".

Fiesta de las Cruces
Fiesta de las Cruces - Cajamarca

Este es el origen de la Fiesta de las Cruces, en el mes de Mayo, en la que cada pueblo trae de las alturas la CRUZ hacia la iglesia principal para la adoración.

La Aparición del Hombre Wanka (Cajamarca)

Hombre Wanka
Hombre Wanka
El hacedor del mundo, Con Ticsi Viracocha, creó la tierra y los seres que la poblaron. Hizo brotar un manantial en Huari de donde salió la pareja Huanca: Atay Imapuramcapia, el varón; y Uruchumpi, la mujer. Ellos fueron a ese lugar el primer pueblo. Sus hijos empezaron a poblar otras comarcas. Pero sus descendientes, dicen, con el tiempo, ingratos, se olvidaron de su creador y adoraron al dios Huallallo Carhuancho.

Sabana: Cuento (Cajamarca)

Desde tiempos remotos en Sabaná habían muchas lluvias y por aquel entonces se perdieron una pareja de esposos y por el lugar donde se perdieron, los pasajeros al pasar tenían mucho miedo y es desde ese entonces que todos los pasajeros cogieron por costumbre dejar como ofrenda una piedra, para que el lugar no les agarre el ánimo de sus niños.

Pareja de esposos en Sabana
Pareja de esposos en Sabana - Cajamarca

Vitián Alto y Bajo: Cuento (Cajamarca)

Historia de don Román Poroto. Don Román Poroto era un ciudadano del caserío, que tenía por costumbre andar siempre con su ponchito, y cuando llegaba de visita a una casa, nunca aceptaba sentarse en un banquito o en una silla, sino que tenía por costumbre sentarse en el suelo y allí recibía cualquier cosa que los dueños de casa le invitaban, pero esa costumbre de sentarse en el piso, era porque debajo del poncho siempre llevaba yerba para atraer a los cuyes, que por el olor estos se acercaban a su lado y disimuladamente alzaba el poncho y hábilmente lo cogía para meterlo en la talega sin que los dueños de la casa se dieran cuenta del robo que estaba haciendo; y así durante mucho tiempo don Ramón que por sobrenombre le decían Poroto andaba cogiendo los cuyes en la casa que llegaba sin que sus dueños se percaten de tal acción.

Vitián Alto y Bajo
Vitián Alto y Bajo